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Con el amor no basta
Mireya
Benaim-Deman*
Este es el título
en español del brillante libro ("Love is Never Enough")
escrito en 1988 por el fundador de la Psicología Cognitiva,
Aaron T. Beck, a quien le fuera adjudicado por la Asociación
Norteamericana de Psicología (APA), el Premio Científico
por sus singulares contribuciones teóricas y empíricas
a la Psicología conducentes a la comprensión y alivio
de problemas importantes para el ser humano. Dicho premio otorgado
en años anteriores a personalidades tales como Fred S. Keller;
Nathan H. Azrin; Gerald R. Patterson; Anne Anastassi; y, Robert
M Gagné, es particularmente significativo ya que Aaron T.
Beck, reconociendo la importancia de los factores cognitivos como
interpersonales para la adaptación, decidió salir
del ambiente académico "hacia el público"
al escribir el mencionado libro y divulgar su mensaje a través
de entrevistas por la radio, televisión y periódico.
"Con el Amor no Basta" se convirtió en un Best-Seller
("éxito de ventas") por muchos meses en los Estados
Unidos de Norteamérica y se encuentra en casi todas las librerías
de las importantes ciudades.
Esto no extraña de un profesional
cuyo temprano enfoque cognitivo con visos neo-freudianos (Horney,
Sullivan y Adler); con aspectos coincidentes con la terapia racional-emotiva
de Ellis; influencia de los filósofos estructuralistas como
Kant; fenomenólogos como Erwin Strauss; y, cognitivistas
(Kelly, Arnold, Lazarus y Mischel); se ha visto enriquecido y ha
evolucionado con las contribuciones de la Psicología Cognitiva;
Psicología Social; Biología Evolutiva; el uso de las
"Imágenes" y "Guiones de Hipnosis" procedentes
de la Teoría Gestalt y de la Terapia de Milton Erikson, respectivamente.
Tampoco Beck se ha amilanado en tomar prestado el formato de la
entrevista y técnicas terapéuticas de la terapia conductual,
y en utilizar estrategias enactivas y emotivas provenientes del
psicodrama de Moreno y de la Terapia Gestáltica.
Ahora bien, ¿qué es
lo que intenta decirnos Aaron T. Beck cuando señala que "Con
el Amor no basta"?.
Beck afirma que las parejas que confrontan dificultades muestran
las mismas "distorsiones cognitivas", es decir, del pensamiento,
que presentan los individuos deprimidos o ansiosos. Definitivamente,
estas parejas parecen quejarse "fijadas" a aquellos aspectos
que no funcionan adecuadamente dentro de la relación, obviando
o negando los aspectos que marchan bien. Los divorcios continúan
aumentando aceleradamente. En los Estados Unidos se estima que entre
un 40 y 55% de los matrimonios actuales terminarán en divorcio;
y, en Venezuela, las cifras no son más halagadoras.
Desgraciadamente, las Instituciones
no nos preparan para vivir en pareja ni nos proporcionan las herramientas
necesarias para resolver los problemas y conflictos que gradualmente
se acumulan en el matrimonio. Cuando los integrantes de una pareja
se dan cuenta de que algo "anda mal", muchas veces la
situación se encuentra en un punto que no tiene retorno;
en la minoría de los casos, las "afortunadas parejas"
que se hallan abiertas a una intervención psicológica
y que económicamente están en la posibilidad de costearse
ayuda, recurren a terapia en un intento por remediar situaciones
que se han podido prevenir.
Tal como certeramente señala
Beck, si bien el amor es un impulso poderoso para que las parejas
se ayuden y se proporcionen mutuo apoyo, este sentimiento per se,
no origina la esencia de la relación (es decir, las cualidades
personales y habilidades que son determinantes para mantener una
relación y hacerla madurar). De acuerdo a este autor (1988,
pp 5/6), entre las cualidades personales que son cruciales para
que una relación prospere, se pueden mencionar el compromiso,
la sensibilidad, generosidad, consideración, lealtad, la
responsabilidad, y, la honradez.
Es necesario que los miembros de
una pareja cooperen, se comprometan entre sí y perseveren
en las decisiones tomadas conjuntamente. Son determinantes las cualidades
de flexibilidad, aceptación, tolerancia y magniminidad, ante
las imperfecciones, errores y peculiaridades del otro.
El matrimonio, o aún el convivir
juntos, difiere de otras relaciones que mantenemos en la vida. Cuando
los miembros de una pareja que convive están comprometidos
a formar una relación que perdure, desarrollan ciertas expectativas
respecto al otro. La intensidad de la relación despierta
fuertes anhelos, largamente latentes, de recibir amor incondicional,
lealtad y apoyo. Todo lo que haga el cónyuge está
de significados que derivan de esos deseos y expectativas.
Debido a la fuerza de estos sentimientos
y expectativas, la profunda dependencia, y los significados simbólicos,
y cruciales, frecuentemente arbitrarios que asignan a las acciones
mutuas, los cónyuges se encuentran más propensos a
malinterpretarlas. Cuando ocurren los conflictos, a menudo por una
mala comunicación, los cónyuges suelen estar más
dispuestos a culparse mutuamente que a pensar en el conflicto como
un problema que puede solucionarse.
Probablemente el lector está
a punto de abandonar la lectura de este ensayo, mientras masculla
entre dientes... ¡qué bonita suena esa prescripción
en papel... pero a la hora de la verdad... es una utopía!...
En el mejor de los casos, el Doctor Beck es un gran soñador
y no está en contacto con la realidad. Un momentico... debo
indicarle a nuestro lector... ¡démosle una oportunidad
para que nos indique cómo todo esto puede lograrse...!
Lo extraordinario del Dr. Beck es
que no se queda en el diagnóstico y elaboración del
problema; no sólo identifica los problemas de comunicación;
los trucos que nos juega la mente, el poder demoledor del pensamiento
negativo y de las reglas y expectativas tácitas que los seres
humanos llevamos a una relación. Aaron T. Beck también
nos enseña el poder del pensamiento positivo, nos dice con
propiedad cómo sí es posible mejorar las relaciones
de pareja. Entre los "how to", es decir, los procedimientos
señala y trata en profundidad el cómo reforzar los
cimientos de una relación; cómo entonar la relación;
el arte de conservar y trabajar conjuntamente; cómo expresar
la rabia en forma constructiva y cómo reducir significativamente
la hostilidad. Finalmente, Beck considera ciertas dificultades específicas
que inciden negativamente sobre el bienestar de una pareja, tales
como la disminución del deseo sexual, la infidelidad, problemas
típicos de las parejas en las que ambos trabajan y las dificultades
inherentes a las segundas nupcias.
La obra de Beck está escrita
en un estilo muy atrayente para el lector, ilustrada de principio
a fin con casos extraídos de su propio trabajo clínico.
Tanto en mi trabajo supervisado con pacientes como parte del Doctorado
en Psicología Clínico/Médica que realizo en
el exterior y, en mi visita y curso realizados en el Centro de Terapia
Cognitiva de la Universidad de Pennsylvania, dirigido por el Dr.
Beck, he podido constatar los cambios notables y sostenidos en la
mejoría de las relaciones entre las parejas utilizando los
principios y técnicas descritos por Beck en su libro. El
trabajo no consiste en la simple lectura del mismo, sino en discusiones,
tareas realizadas en casa, registros de pensamientos, sentimientos
y comportamientos realizados por miembros de la pareja a solicitud
del terapeuta para maximizar los beneficios del programa y seguimiento
una vez conseguidos los resultados.
Obviamente, el potencial benéfico
al aprender estas destrezas no se remiten solamente a la relación
con el cónyuge sino que, el siguiente paso es transferirla
a las relaciones con los otros significativos a nivel personal,
laboral y/o educativo. Estoy segura de que este material podría
constituirse en un curso de alta demanda y provecho para los estudiantes
no solamente del Postgrado de Psicología sino de cualquier
carrera que ofrece la Universidad Simón Bolívar, ya
sea a través de los Programas de Estudios Generales y Estudios
Profesionales, así como también para los estudiantes
de otros Postgrados a través de la obtención de créditos
adicionales.
La representación idealizada
del matrimonio que ofrecen los medios de comunicación, no
prepara a las parejas para enfrentar las desilusiones, frustraciones
y fricciones que surgen a medida que los malentendidos y conflictos
se combinan para desencadenar la rabia y el resentimiento. En consecuencia,
la persona que había parecido amorosa, aliada y compañera
es vista ahora como un enemigo antagonista.
Sin embargo, en Febrero de 1993,
la revista Time con el motivo del "Día de los Enamorados"
realizó una edición especial dedicada al Amor. Los
artículos contenidos en dicha edición fueron particularmente
interesantes y educativos ya que consideraron las diferentes conceptualizaciones
del amor a lo largo de la historia; las diferencias entre la pasión
y el amor; la neuroquímica del amor; cómo la mente
influye sobre el cuerpo y viceversa en los asuntos del amor y de
la pasión, entre otros aspectos.
En este sentido, Hanna Bloch y Sally
Donnel y basadas en el libro de Helen Fischer, titulado La Anatomía
del Amor (Time, pp. 40/1), señala que son cuatro las etapas
por las cuales atraviesa una persona cuando se enamora:
Etapa 1 - (Huella o "Imprinting"),
caracterizada por las contribuciones de la evolución, genética,
experiencias psicológicas y "olores" en el desencadenamiento
de las reacciones románticas que típicamente experimenta
una persona enamorada por otra;
Etapa 2 - (Atracción), durante la cual el cerebro es inundado
por neurotransmisores afines a las anfetaminas, especialmente
por feniletilamina y posiblemente por dopamina y norepinefrina,
produciendo sentimientos de euforia y exaltación;
Etapa 3 - (Química de las caricias), etapa en la que la
glándula pituitaria secreta la hormona oxitocina, de efectos
versátiles, entre ellos el incremento de las sensaciones
durante las relaciones sexuales y la producción de sentimientos
de relajación y afecto; y,
Etapa 4 - (Unión), durante la cual se produce un aumento
de la producción y flujo de endorfinas (químicamente
afines a la morfina) en el cerebro, produciendo sentimientos de
seguridad, paz y tranquilidad en los amantes.
Block y Donnely (o.c., p. 41) nos
dicen: "Muy bien, este es el punto de vista científico
sobre el Amor. ¿Satisfechos?. Probablemente no. Para la mayoría
de la gente -con o sin Ph.Ds.- el Amor siempre será más
que la suma de sus partes. Es una combinación de cuerpo y
alma, de realidad e imaginación, de poesía y feniletilamina".
Si bien distamos mucho aún
de entender un fenómeno tan complejo como es el Amor, bien
vale la pena dedicarle tiempo y esfuerzos para comprender algunas
de sus acepciones y mecanismos. Una relación sólida
cimentada en el Amor, es ciertamente una de las aventuras más
enriquecedoras que los seres humanos podemos emprender y experimentar.
Si a ello añadimos los productos derivados de dicha relación,
tales como, la intimidad, compañerismo, aceptación,
apoyo, estímulo y creatividad, impulsores de las diversas
empresas que cotidianamente emprendemos, bien vale la pena intentar
convertirnos en ¡maestros del Amor!.
Referencias:
Beck, Aaron T. (1988). Love is Never Enough. Harper & Row Publishers.,
New York.
Bloch Hannah and Donnely, Sally B. What is love. In Time., February
15, 1993.
*Profesora Agregado. Ph.
D. en Psicología Clínico-Médica. Actualmente es la Jefe del Departamento
de Ciencia y Tecnología del Comportamiento.
Universalia nº 15
Abril-Diciembre 2001
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