| ALTOCONTRASTE
o construcción elemental de la imagen
María Elena Núñez*
A partir de la “Ruptura ilimitada del cuadrado”, ejercicio
plástico de taller que consiste en producir cortes o rupturas
en un cuadrado de color negro de 10 cm x 10 cm, con dibujo previo
o al azar, utilizando tijera o rasgando manualmente, se propone
al estudiante el desplazamiento o inversión de las formas
resultantes sobre un soporte blanco, hasta producir una imagen en
alto contraste. Este ejercicio se ubica dentro del enfoque constructivista,
donde el aprendizaje debe ser entendido como proceso: aquí
el ensayo, el error con “E” mayúscula y la corrección
sucesiva del mismo, tienen su espacio de respetabilidad. Cada momento
del proceso tiene tanta importancia y significación así
como cada milímetro material de la forma, nada puede desecharse.
A pesar de la elementalidad del ejercicio, o quizás gracias
a ello, se pueden demostrar algunas “leyes” que rigen
la construcción de la imagen. El alto contraste blanco-negro
necesariamente remite al problema visual fondo y forma. También
hace notoria la tensión o relación que se establece
entre las distintas formas dependiendo de la distancia que hay entre
ellas: el problema de visibilidad gráfica es a veces cuestión
de milímetros.
Por lo general, el primer nivel de asociación tiende a hacer
referencia a la figuración, es decir, que se asocia la imagen
a los referentes conocidos. Posteriormente, en niveles sucesivos
de análisis, es posible acceder a una comprensión
cada vez más abstracta, donde la figuración que le
dio sentido inicial, puede dar paso a la percepción de las
tensiones y ritmos que se producen entre las distintas formas.
¿Puede el estudiante venezolano que ingresa a la universidad
distinguir entre una buena imagen y otra que no lo es, o lo es menos?
Sí puede, pero debe dársele la oportunidad de descubrir
cuánto sabe. La mayor parte de las veces se tiende a considerar
que los estudiantes llegan cada vez peor preparados. Esta consideración
se contradice con los múltiples canales de información
mediante imágenes que llegan a todos los integrantes de la
sociedad urbana contemporánea. Cine, televisión, videos,
DVDs, computadoras y vallas publicitarias en profusión y
cambio constante, hacen de los jóvenes estudiantes conocedores
intuitivos, no conscientes, no analíticos por supuesto, de
la cualidad de una buena imagen.
¿Es posible imaginar un mundo sin imágenes? Difícilmente.
El Op-art, con Vassarely y Albers entre sus iniciadores, la Bauhaus
y el Pop-art, entre muchos otros movimientos artísticos del
siglo XX, han sido absorbidos y fusionados por el mundo de la producción
contemporánea de imágenes, abigarrada combinación
de orígenes creadores que conforma y da textura al pensamiento
en nuestro diario actuar.
(*) Departamento de Diseño, Arquitectura
y Artes Plásticas
Apreciación plástica y expresión gráfica
II (DA1212)
Profesora María Elena Núñez
Estudiantes trimestre octubre-diciembre
2003:
Luisa Aurrecoechea, Roberto Esparragoza, Rebeca Fuentes, Vanessa
Martin, Diego de la Nuez, Mariel Higuerey Núñez, Eddy
Orejarena, Francisco Pérez, Francisco Pernía, María
del Mar Pueyo, Alirio Rodríguez, Diego Rodríguez,
Francesca Vergani, Fernando Viamonte.
Universalia
nº 21 Ene-Abr 2004
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