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Günter Grass en la
Simón
"Dibujos y escrituras"
La revista Universalia y el
Decanato de Estudios Generales en su empeño por acercar el
arte a la Universidad y la universidad al Arte, presenta la exposición
virtual Dibujos
y escrituras de Günter Grass, una de las figuras capitales
de la literatura alemana después de la II Guerra Mundial
galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1999. Grass quien
vive aún, alcanzó fama mundial en 1959 con "El
tambor de hojalata", novela llevada después al cine
por el prestigioso director Volker Schloendorff.
Esta exposición que hoy entregamos digitalizada,
organizada por La Magia del Arte y el Instituto Goethe, se pudo
apreciar en la Biblioteca Central de la Universidad
Simón
Bolívar.
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"si mi aliento
pudiera
mantener plumas flotando
y hacer subir un pulmón
hasta que se lo llevara el viento,
no sería mucho,
pero quedaría someramente
refutada la fuerza de la gravedad"
Günter Grass
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a la Galería Virtual
Catalogo
Concepción de la exposición y catálogo:
Annesusanne Fackler-Kabisch, Stefan Dreyer, Chris Meuer
Texto y selección fotográfica: Volker Neuhaus
Traducción al español: Gabriela Stadelmann
y Ulrike Deiser-Bollinger
Scans, diseño, composición e impresión:
Steidi Verlag, Göttingen
Organización de la gira: Susanne Niemann
Nacido en Danzig
en 1927
La fecha y el lugar de nacimiento revistieron siempre especial importancia
para Günter Grass, así como el entorno en el que creció.
Nacido el 16 de octubre de 1927, su generación fue la primera
que desde el primer día de colegio fue oficialmente sometida
a la educación nacionalsocialista en la escuela. No importaba
que Danzig y sus alrededores dependieran desde1920 y como Ciudad
libre del mandato de la Sociedad de las Naciones, una concesión
al renaciente Estado de Polonia recogida en el Tratado de Versalles,
a fin de impedir que su principal río, el Weichsel, desembocara
en territorio alemán. Precisamente esa condición especial
despertó en esa región un fuerte deseo de pertenecer
al Reich. Este hecho se puso de manifiesto ya en 1930, cuando el
gobierno minoritario del Partido popular nacionalista (Deutschnationale
Volkspartei) dependiera de la cooperación de los doce diputados
nacionalsocialistas en la dieta de Danzig; y cuando tras la subida
al poder de Hitler en 1933 se celebraron elecciones también
en Danzig, el partido nacionalsocialista NSDAP logró una
estrecha mayoría absoluta. Los Altos Comisarios de la Sociedad
de las Naciones no pudieron evitar la creciente discriminación
de los judíos y la violencia abierta del pogromo del 9 de
noviembre de 1938. Por último y tras los disparos a la guarnición
polaca en el puerto de Danzig y la conquista de los enclaves polacos
de correos y de la estación de Danzig estalló la II
Guerra Mundial.
Las tensiones presentes en esa zona fronteriza se hicieron notar
también en el seno de la familia Grass. El padre, Wilhelm,
procedía de una familia de carpinteros protestantes establecida
desde hace largo tiempo, el abuelo tenía a pocos pasos de
la vivienda paterna de Grass un edificio de viviendas de alquiler,
en la calle Elsenstrasse, en cuyos bajos se encontraba la carpintería.
La familia de la madre era católica y pertenecía a
la minoría eslava de los casubios. Los abuelos fueron los
primeros en abandonar el campo y establecerse en la ciudad, donde
el abuelo trabajó de herrero en la fábrica de fusiles
de Danzig. La hermana de la abuela se quedó con su familia
en una pequeña granja situada en Kokoschken, a pocos kilómetros
de Danzig, y después de 1919 las familias se vieron separadas
por una frontera estatal, nacional y lingüística. Dos
de los hermanos de la madre, uno de vocación artística
y otro de talento lírico, cayeron en la I Guerra Mundial,
dejando su vida por el Emperador y el Reich. El primo preferido
de Grass, que trabajaba de funcionario en la oficina de Correos
polaca en Danzig, fue fusilado por los alemanes el 1 de septiembre
de 1939 por salir en su defensa.
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Infancia y educación
escolar
Helene, la madre de Günter Grass, realizó un aprendizaje
de comerciante al por menor y abrió en los años veinte
una tienda de ultramarinos en la calle Labesweg 13, en el barrio
Langfuhr de Danzig. La tienda daba lo suficiente como para que el
padre pudiera abandonar su trabajo de viajante para ayudar en el
negocio y el hogar. Si bien la tienda tenía una puerta que
daba a la calle, por lo demás formaba parte del piso de dos
dormitorios en que vivían, por lo que la familia contaba
con una pequeña cocina y dos habitaciones, una en la que
dormían los padres, Günter y Waltraud, la hermana que
naciera en 1930, y un salón en el que se encontraba el piano
de la madre, como símbolo de la burguesía culta. Los
niños fueron bautizados y educados siguiendo los preceptos
de la religión católica y, como era natural, Günter
fue monaguillo hasta los catorce años, lo que a la sazón
era perfectamente compatible con la temprana afiliación al
partido del padre y con su participación en las organizaciones
juveniles del Tercer Reich (Jungvolk, BDM y HJ). "Crecí
entre/ el espíritu Santo y la foto de Hitler", escribiría
Grass más adelante en su poema "Kleckerburg".
Siguiendo un código de honor usual entre los pequeños
burgueses, los niños debían tener un futuro mejor
y fueron enviados al Instituto, aunque la cuota escolar constituyera
una carga económica para el reducido presupuesto familiar.
Pronto Günter da muestras de tener mucho talento, lo que causa
problemas en la escuela, debido a que lee todo lo que cae en sus
manos,
intenta escribir por su cuenta, dibuja, modela y gracias al trabajo
de uno de sus tíos en un cine accede gratis a películas,
incluso las prohibidas para su edad, que le absorben tanto que no
dedica tiempo a estudios de matemáticas
y lenguaje. Además, su facilidad musical y lingüística
le da una seguridad en sí mismo que con frecuencia le acarrea
problemas disciplinarios: en cuatro años y medio de Instituto,
Grass queda repetidor una vez y es expulsado dos veces de la escuela.
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La guerra y la época
como prisionero de guerra
Muy pronto la llamada a filas como auxiliar de artillería
antiaérea pone punto final a la asistencia regular a la escuela,
sólo de tarde en tarde los maestros llegan a los lejanos
puntos de defensa antiaérea en el distrito portuario. Más
adelante, pasa al servicio de trabajo, donde le toca por un lado
talar árboles y construir barracas, por otro empieza su formación
paramilitar. En otoño de 1944, poco antes de cumplir los
17 años, Grass se incorpora a filas, donde es formado en
una compañía acorazada. Ya en el primer "encuentro
con el enemigo", su compañía entra en combate
con una batería de lanzadores denominada respetuosamente
"Órgano de Stalin". Tras tan sólo unos tres
minutos de tiroteo, la mitad de los camaradas, en su mayoría
de diecisiete años como Günter Grass, caen muertos,
desmembrados y mutilados. Desde esa experiencia que mencionaría
una y otra vez posteriormente, Grass tiene la sensación de
haber sobrevivido por azar, preguntándose cuántos
habría en ese "bautizo de muerte", cuántos
caídos en toda la guerra que habrían tenido más
talento que él. Sobrevivió por casualidad, pero con
la misión del agorero: "Han muerto todos, sólo
yo me he escapado para anunciarlo."
En una escaramuza entre tropas de asalto alemanas y carros de combate
rusos resulta herido en la cocina de campaña, con lo que
acaba la guerra para él. Tras una odisea, Grass, herido levemente,
con una rozadura de un balazo en la pierna y fragmentos de granada
en el hombro, llega finalmente a Marienbad, donde en 1945 es hecho
prisionero por los norteamericanos. Enormes campos de internamiento
con más de 100 000 prisioneros en el Alto Palatinado y en
Bad Aibling son las siguientes escalas. Grass trabaja quitando escombros
en Múnich, en el comedor de los norteamericanos y, en el
marco de lo que se diera en llamar "reeducación",
le enseñan el otrora campo de concentración de Dachau.
Sigue estando bajo la influencia de la educación nacionalsocialista
y la propaganda alemana, por lo que considera los testimonios de
los crímenes perpetrados por los alemanes propaganda de horror
instrumentada por las fuerzas aliadas, pues nunca los alemanes hubieran
hecho algo así: "No queríamos entender; veíamos
las duchas, los hornos y no lo creíamos". Incluso el
derrumbamiento total de Alemania, la inexistencia de un arma milagrosa
y la victoria final no le desilusionan en un primer momento; da
crédito a los rumores que cursan por los campos de que norteamericanos
e ingleses darían inmediatamente armas a los alemanes, para
hacer la guerra a los rusos. Sólo las confesiones del que
fuera su líder de las juventudes del Reich, Baldur von Schirach,
en los procesos de Nuremberg, abren los ojos a Günter Grass
a las atrocidades ocurridas en nombre de Alemania y como consecuencia
de una ideología que desdeñaba a seres humanos, pueblos
y razas y que le tuvo cautivo hasta 1945.
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Los primeros años
de la posguerra
En 1946 Grass es puesto en libertad. Ya intuye que ha perdido para
siempre su ciudad natal, Danzig, pues quien ha llevado a cabo una
anexión tan agresiva y desvergonzada como los alemanes de
1938 a 1940 ha de aceptar a su vez anexiones, por muy dolorosas
que resulten. Como dirección declara la de un compañero
en Colonia, en la Renania ocupada por los británicos, por
lo que su liberación se realiza pasando por un campo británico.
Aparte de carecer de patria y vivienda, se ve privado de sus creencias:
a los catorce años pierde la fe en la religión cristiana
de su infancia, a los dieciocho se encuentra ante los escombros
de la ideología nazi y reconoce las inconcebibles atrocidades
cometidas en su nombre, abierta o subrepticiamente. Aun cuando todo
esto es algo que sólo más tarde llegaría a
entender plenamente, las experiencias del joven de dieciocho años
sentarían los cimientos de su posterior obra. Su sueño
infantil, "el sueño vital y vulgar de ser artista, que...
sólo quiere hacer algo con sus manos" desemboca en 1945
en la rebelión que no puede esquivar. En 1996, Grass resume
los principales hechos de su infancia y juventud: "Quien nació
en la década de los años veinte de este siglo, quien,
como yo, sobrevivió sólo por azar el final de la guerra,
quien no puede evadir la culpa, por muy joven que fuera, por los
increíbles crímenes, quien sabe de la experiencia
alemana, que no hay presente, por muy entretenido que sea, que pueda
hacer olvidar el pasado, tiene el hilo conductor pretejido, las
manos atadas a la hora de elegir libremente un tema y demasiados
muertos le miran por encima del hombro cuando escribe."
La primera prioridad era encontrar trabajo para poder comer, lo
que supone para Grass hacer estraperlos en el mercado negro, trabajar
ayudando a campesinos, en otras palabras, comienza una odisea del
siempre hambriento joven por Alemania. En Gotinga fracasa en su
intento de terminar el bachillerato: Ya en la segunda clase el profesor
de Historia prosigue por casualidad allí donde finalizaran
las clases de Grass en Danzig y casi tres años marcados por
el sufrimiento, la sangre y la muerte desaparecen como por arte
de magia, ante lo cual Grass abandona ahí mismo la escuela
para no volver jamás. Le parece más conveniente trabajar
de ayudante en una mina de potasa cercana, en la Baja Sajonia, pues
quien trabaja de minero recibe más ración alimenticia
gracias a un plus por trabajo pesado, con lo cual durante algunos
meses tiene la posibilidad de comer sin quedarse con hambre.
De todos los edificios públicos cuelgan largas listas de
deportados, gente que se quedó sin hogar por los bombardeos,
evacuados en busca de sus familiares, listas que día tras
día transmiten todas las emisoras de radio durante horas
y horas. A través de parientes lejanos Grass da por fin con
la dirección de sus padres y su hermana, que se habían
refugiado al oeste de Colonia en una granja, donde fueron objeto
de la xenofobia habitual con que se trataba a los refugiados que
llegaban en aquella época del Este. La madre, que Grass adoraba
y veneraba por encima de todas las cosas, no pudo superar la pérdida
del negocio, la vivienda, los enseres, la patria, quedando completamente
rota; la pequeña hermana se ha convertido en una jovencita.
El padre trabaja de ayudante de recepción en una mina de
lignito y está orgulloso de poder conseguir al hijo pródigo
un puesto de aprendiz de oficina en la empresa "Fortuna Nord".
Tras intensas disputas familiares, Günter, que no había
alcanzado la mayoría de edad en virtud de la ley vigente
a la sazón, decide realizar el sueño de su vida y
ser artista. Cubierta por un manto de nieve, azotada por los apagones,
a oscuras, hambrienta y con frío, esa es la Alemania del
invierno de 1946/47, en la que Grass se pone en marcha para estudiar
Bellas Artes en Düsseldorf.
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La
época de Düsseldorf
La academia en la calle Eiskeller está aún casi en
ruinas cuando Grass logra dar con ella en la oscura ciudad de Düsseldorf.
Un señor de cierta edad, cuyo sombrero de ala caída
le identifica como artista, le aconseja realizar primero un aprendizaje
de cantero y escultor. Pues cuando lo terminara, le dijo, se habría
reabierto la academia, y podría presentar una candidatura
con mayores posibilidades para la admisión. En 1947 y 1948
Grass se dedica a dicho aprendizaje, que finaliza al obtener el
diploma de oficial. Como era usual en aquel entonces, vive en un
hogar de aprendices, que pertenece a la obra social llevada por
padres franciscanos. El talentoso aprendiz llama la atención
de un sacerdote y un prior, que le familiarizan paulatinamente con
la literatura europea moderna y entablan largas conversaciones con
él, que años más tarde Grass continuaría
por correspondencia. Aunque no recupera la fe de su infancia, esos
años le aportan profundos conocimientos religiosos que marcarían
la imagen que se forma del mundo, lo que le convierte en uno de
los autores de su generación con los conocimientos teológicos
más fundados. En ese cristianismo secularizado a título
particular reside lo que Grass describe con frecuencia como la predisposición
al existencialismo de Albert Camus, cuya obra principal, "El
mito de Sísifo" lee por aquella época: En el
caos del mundo el individuo, aunque cargado de errores y culpas,
está llamado a actuar de forma responsable, y los criterios
que le sirven de guía los encuentra en el Cristianismo y
su legado, los derechos humanos concebidos y formulados por la Ilustración
europea.
En el semestre del invierno de 1948/49, Grass inicia sus estudios
de Artes Gráficas y Escultura en la Academia de Artes de
Düsseldorf Comienza así una fase de libertad inconcebible
para quien durante veintiún años viviera rodeado de
pobreza, adoctrinamiento y penurias. Grass alquila una habitación
propia, él mismo crea obras de arte moderno o las admira
en grandes exposiciones en Hamburgo o Amsterdam, toca la tabla de
lavar en una banda de Jazz, un género que los nazis despreciativamente
tachaban de "música de negros", ganándose
un dinero que le permitía mejorar el presupuesto que tenía
como becario. En Carnaval, en aquel entonces muy autóctono
y poco comercial, los estudiantes de Bellas Artes ganaban dinero
montando los carros del desfile del lunes de Carnaval, para después
pasarse unos días grandiosos; tanto es así que Grass,
a quien le encanta el baile, recuerda que cada vez se gastaba un
par de zapatos. Trabajando de cantero durante las vacaciones semestrales
en el sector de la construcción lograba ganar lo suficiente
como para poder viajar durante varias semanas al extranjero y alimentarse
de pan, vino tinto, arte y poco más, en 1951 en Italia y
en 1952 en Francia.
Pero pronto al estudiante Düsseldorf se le asemeja menos como
ciudad del Arte, sino como centro de consorcios, y su continuidad
desde el Reich del Emperador pasando por la República de
Weimar y el Tercer Reich hasta la República Federal, el tradicional
"escritorio de la cuenca del Ruhr" se convierte en el
suburbio del milagro económico alemán, de la vertiginosa
reconstrucción, en la que con el mismo ímpetu se reprime
y olvida lo ocurrido en el pasado. Sólo posteriormente es
consciente de lo mucho que debe al profesor de Artes Gráficas
de Düsseldorf, el expresionista tardío Otto Pankok,
precisamente en lo que a su compromiso Político respecta;
en cualquier caso, como escultor ya no le es suficiente asistir
a las clases del neoclasicista Sepp Mages. En una exposición
ve esculturas de Karl Hartung, que imparte clases en Berlín,
donde han destinado a su amigo Gabriel Ludwig Schrieber poco tiempo
atrás para ocupar una cátedra, así es que presenta
su solicitud, es admitido y se traslada a principios de 1953 a Berlín,
a la ciudad de los escombros, la ciudad dividida, la ciudad azotada
por las crisis: "Aquí el tiempo no se dejó acelerar.
La 'vida trastocada' seguía siendo una realidad evidente
y no la ocultaban las ofertas baratas."
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La época en Berlín
de 1953 a 1956
Su estancia en Berlín se convierte para el veinteañero
en la base de todo lo posterior. Karl Hartung resultó ser
un profesor exigente y alentador para Grass, quien más adelante
obtendría su licenciatura en Bellas Artes; sus obras por
primera vez se muestran en una galería de arte en una exposición
individual, aunque los representantes del Colegio de artistas le
desdeñen: el arte "figurativo" al que se dedica
Grass no está "de moda". Aquí toma su inicio
un enfrentamiento prolongado contra la "fábrica de arte";
más bien al margen de esos círculos da con coleccionistas,
compradores y mecenas. En Berlín vuelve a encontrar a Anna
Schwarz, a quien había conocido en 1952 en la ciudad natal
de ella, Lenzburg, en Suiza, y que ahora estudia danza en Berlín;
ambos se enamoran y contraen matrimonio en 1954.
La vida de escultor y dibujante no es óbice para que siga
escribiendo, algo que venía haciendo desde que era pequeño,
a fin de cuentas tenía grandes ejemplos de la primera mitad
del siglo, como Ernst Barlach y Kokoschka en su primera época
con dramas enigmáticos, Alfred Kubin con una novela fantástica
y Hans Arp con sus magníficos versos grotescos. Avisándole
de antemano, en 1955 Anna, su mujer, y Waltraud, su hermana, presentaron
"más bien de broma" versos de Grass en un concurso
de poesía de la emisora Süddeutscher Rundfunk, en el
que gana el tercer premio después de Christine Busta y Wieland
Schmied; un miembro del jurado llama la atención de Hans
Werner Richter respecto al joven talento y así es como Grass
recibiría su primera invitación a participar en el
"Grupo 47", que por casualidad se reuniría poco
después en Berlín. Sin contar con una lista oficial
de socios, estatutos ni forma jurídica, podría decirse
que dicho grupo se constituía nuevamente cada año,
por vía de tarjetas postales y cartas de convocatoria enviadas
por Richter y en un lugar de su elección. A partir de ahí,
Grass se convierte en uno de los miembros más comprometidos
y fieles a Richter; su primera lectura de poemas resulta todo un
éxito, al igual que otras posteriores en las siguientes reuniones,
en las que presenta dramas cortos. Al regresar al centro de Berlín
comparte el taxi con el escritor Walter Höllerer, lo que sería
el principio de una maravillosa amistad. Hollerer, cinco años
mayor que Grass, era catedrático de Germánicas, especializado
en Literatura contemporánea, aparte de ser coeditor de la
renombrada revista literaria "Akzente", que abre sus puertas
de ahí en adelante a Grass. La editorial Luchterhand le encarga
un tomo de poesía: En 1956 se publican "Las ventajas
de las gallinas galgas", en las que los poemas van acompañados
de dibujos, en particular, de gallinas galgas. En menos de tres
años Grass, que acababa de cumplir los 29 años, pasa
a ser conocido como multitalento en círculos de conocedores;
como afirmaría él mismo al referirse a la época
de Berlín "había obtenido la libertad a través
de la escritura".
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1956-1960 la época
en París
En otoño de 1956 el matrimonio se traslada de Berlín
a París, pues Anna quería dejar la danza de la escuela
Wigman por el ballet clásico, y qué mejor lugar para
hacerlo que en París. Günter esperaba de su estancia
parisina poder dedicarse con tranquilidad a su trabajo de escultor,
poeta y autor de obras dramáticas, incluso piensa en escribir
una novela grotesca con un héroe y narrador desde una perspectiva
distanciada. Desde 1951 ó 1952 le persigue la visión
de un estilita moderno, alrededor del cual crece un ciclo lírico
en fragmentos y que en todo caso podría convertirse en una
epopeya.
En el 111, Avenue d'ltalle encuentran después de mucho buscar
una pequeña casa en un patio interior, cuya planta baja ofrece
a Günter el taller indispensable para realizar sus esculturas.
Alterna la escultura con la poesía, esbozos y actos de obras
de teatro con libretos para piezas de ballet, inspirado
en el arte de Anna. Entre sus amigos se cuentan en su mayoría
artistas alemanes, entre ellos destaca el poeta Paul Celan, que
imparte clases de Literatura alemana en una escuela pública.
Grass, que había interrumpido sus estudios secundarios y
que había adquirido conocimientos a diestra y siniestra,
gusta de acercarse a mentores de mayor edad que él. Junto
a Hans Werner Richter y Walter Hollerer, con quienes mantiene contactos
regulares también desde París, el erudito Celan se
convierte en el cicerone de la literatura europea durante largos
paseos por la ciudad. El último de sus mentores sería
a partir de 1961 Willy Brandt, que guiaría a Grass por los
vericuetos de la política, pues para Grass es más
importante indagar activamente un nuevo ámbito en vez de
limitarse a conocimientos teóricos.
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"El Tambor de Hojalata"
En otoño de 1957 nacen los gemelos Raoul y Franz en Lenzburg,
en la casa paterna de Anna Grass. Cuando Grass regresa primero a
París sin el resto de la familia, entra de lleno en una fase
creativa. Vuelve a rondar en su mente aquel vago proyecto épico,
más adelante habría de recordar que tenía previsto
crear una obra literaria que contuviera toda la fuerza, la sabiduría,
la pasión y el amor que sentía, para volver después
definitivamente a la escultura y a la labor de poeta, a título
secundario. La perspectiva del estilita desde arriba había
pasado ya mucho tiempo atrás a la de un niño que se
quedaba en los tres años; había encontrado la perspectiva
de la narración: 'Admito que soy paciente de un sanatorio...
" y ahí se desencadena la epopeya. Un capítulo
sigue al anterior, como trabajaría siempre Grass, esto es,
en todos los capítulos al mismo tiempo. Walter Hollerer le
ayuda a obtener un visado para viajar a Polonia, algo a la sazón
muy difícil de conseguir, a fin de que pudiera recorrer los
senderos de su niñez para Oskar, algo que no había
hecho desde hacía catorce años; a continuación
se suceden rápidamente los capítulos de la infancia,
muy estrechamente relacionados con el lugar en que están
ubicados geográficamente. En otoño de 1958 presenta
dos capítulos del "Tambor de hojalata" ante la
reunión del Grupo 47 celebrada en Grossholzleute, en la región
de Allgäu, ocasión en la que le conceden el premio del
grupo tras una votación secreta, una ocurrencia muy poco
frecuente.
Todo parece indicar que está por estallar una sensación
literaria, Grass acuerda impresiones anticipadas, le piden opciones
para el extranjero y cuando se publica el libro en otoño
de 1959 la mayoría de los críticos intuyen lo que
confirmaría el éxito mundial de los próximos
años: En "El tambor de hojalata", la literatura
alemana retomó el hilo de la literatura mundial, algo que
no sucedía desde la época de Thomas Mann, poniéndose
a la cabeza de la misma. Grass consagró la tradición
paneuropea de la novela picaresca y las propiedades tan germanas
de la novela de desarrollo y de artista, llegando a un punto culminante
de la literatura, al tiempo que, tal y como lo hiciera Thomas Mann
medio siglo atrás con el "Doctor Fausto" (1947),
la unía a un cuadro de época realista a más
no poder, amén de referirse al capítulo más
fascinante para todo el mundo de la historia moderna: la locura
homicida de un antiguo pueblo civilizado bajo el régimen
de Hltler. Grass puso de relieve que los nazis, que hasta esa fecha
no aparecían en la literatura o al menos no explícitamente
o como "los otros", se llamaban Matzerath, Greff, Scheffler
y Meyn y que eran sangre de nuestra sangre. Representar la historia
actual en clave de farsa sombría, no encubrir la sangrienta
realidad sino reforzarla mediante la fantasía es algo que
intentaron hacer también coetáneos americanos de Grass,
como Kurt Vonnegut, joseph Heller, Gabriel García Márquez
y el un poco más joven Thomas Pynchon. El "Tambor de
hojalata" fue un éxito de ventas en EEUU, el país
que como ninguno dejara su impronta en la literatura épica
del siglo XX. El libro, que no sería publicado en EEUU hasta
1963 por cuestiones relacionadas con la política interna
de la editorial, registró muy pronto cifras de ventas superiores
a las alemanas; cuando se alcanzó la marca de los 300.000
ejemplares en la República Federal, ya se habían vendido
500.000 en EEUU y pronto se superaría el millón. Una
novela alemana consagrada por el éxito internacional tanto
en lo que respecta a las críticas como al público
en general, es algo que no tiene parangón en la historia
de la literatura.
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La "Trilogía
de Danzig"
Para inconcebible sorpresa del propio autor, su inspiración
acumulada estaba lejos de haberse agotado en "El tambor de
hojalata", como había previsto, lo que le hubiera permitido
dedicarse, satisfecho por la labor cumplida, a la escultura. En
cambio, lo que abandona durante casi veinte años es precisamente
la escultura, pues ambas artes requieren un compromiso pleno. Cuando
aún está leyendo las galeradas de su primera obra,
comienza a planear una nueva a mediados de 1959, con ideas bastante
detalladas, para lo que sería más adelante 'Años
de perro", aunque aún no hubiera decidido cuál
sería el título definitivo de la obra. Sin embargo,
el nuevo e ingente proyecto parece destinado a fracasar al no dar
con la narrativa correcta: de los fragmentos épicos Grass
salva hacia finales de 1960 un estudio de música de cámara
y redacta en tiempo récord la obra "El gato y el ratón",
con el subtítulo muy alemán "Una novela corta".
Para sorpresa del mundo entero, el tan laureado autor de largas
parrafadas demuestra ser un maestro de la novela corta en esta historia
del estudiante Joachim Mahlke con su nuez de Adán sobredimensional;
poco después de echar al buzón esta novela con destino
a la editorial acomete la siguiente epopeya de envergadura, "Años
de perro", que aparece ya en 1963 y que culmina la trilogía.
Algunos críticos y el propio autor consideran la historia
del espantajo Amsel y su amigo Matern como su mejor obra, por encima
de "El Tambor de hojalata". Si tras el vertiginoso ascenso
del autor de treinta y dos años cabía pensar que se
trataría de una estrella fugaz, se sabe a partir de ese momento
que en el firmamento literario brillaba una nueva estrella fija.
El comienzo del compromiso
político
En esos años tuvo lugar un proceso, desapercibido por el
público, que marcaría la imagen de Grass más
que todas sus demás actuaciones, y por lo general no para
mejor: su compromiso político. En realidad tenía previsto
pasar un tiempo en EEUU tras el resonado eco que tuviera "El
tambor de hojalata", un viaje organizado por Höllerer,
pero al proceder al examen médico necesario le descubrieron
algunos nódulos en el pulmón. Podían tratarse
con pastillas y un cambio de aires, por lo que la familia regresó
a Berlín a principios de 1960, donde nació su hija
Laura un año después. En 1961 Willy Brandt, desde
1957 Alcalde gobernador de Berlín, fue elegido candidato
cabeza de fila para las legislativas federales que se celebrarían
en otoño de ese mismo año. Cuando el 13 de agosto
de 1961 se construye inesperadamente el muro de Berlín, que
separaría la parte occidental de la oriental de la ciudad
y de la RDA, era indispensable la presencia de Brandt en Berlín,
pero simultáneamente debía dedicarse a la campaña
electoral en toda la República Federal. Su contrincante era
Konrad Adenauer, quien desde 1949 era canciller federal y respondiera
a la construcción del muro, un hecho que naturalmente dio
publicidad a Brandt, con ataques personales dirigidos al que fuera
emigrante e hijo ilegítimo. En ese contexto, Brandt pidió
ayuda a Hans Werner Richter, en su calidad de fundador del Grupo
47, una suerte de Néstor de los escritores alemanes, a fin
de que los autores contribuyeran a redactar discursos, comunicados
de prensa y declaraciones. Cabe mencionar que a la sazón
no existía aún el aparato de asesores entorno a los
dirigentes políticos mundiales; Kennedy, que se rodearía
de ellos, acababa de asumir su cargo. Grass se enteró del
llamamiento, a pesar de que Richter le consideraba anarquista y
de ahí que no se hubiera dirigido a él, y en definitiva
fue el único que desempeñó una verdadera labor
y ayudó a Brandt a concebir, adaptar y corregir discursos,
comunicados y llamamientos.
El acto de solidaridad con una persona blanco de discriminación
y difamaciones conllevó una politización del joven
autor. Asqueado por la reconstrucción y el milagro económico,
aunque también por interés artístico, se había
ido en su día de Düsseldorf rumbo a Berlín, más
adelante el matrimonio abandonaría la República Federal
para ampliar los estudios de ballet de Anna. La Alemania de la que
se despidieron era en aquel entonces un país gobernado por
el partido cristianodemócrata CDU por mayoría absoluta.
Al cooperar con Brandt, Grass se vio directamente involucrado en
asuntos políticos concretos, a los que dedicó mucho
tiempo. De esta forma repitió la trayectoria de sus protagonistas:
Oskar se mantuvo toda su vida al margen, encerrado en una torre
de marfil en "El tambor de hojalata" y sólo a través
de su novela había divulgado sus ideas; en la novela "El
gato y el ratón", Mahlke se enfrenta a la realidad,
pero fracasa y termina aislado en la cabina de radio muda sumergida
en el fondo del mar; sólo Amsel y Matern salen del taller
de Bellas Artes de Amsel, a fin de dedicarse al mundo exterior.
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Las campañas
electorales 1965-1972
Este es el camino que recorre ahora Günter Grass. Comulgando
ampliamente con los objetivos políticos del SPD, brinda su
apoyo a ese partido, en particular, durante las giras electorales
realizadas en 1965, 69 y 72. La cantidad de actuaciones superaba
las hechas por conocidos líderes políticos. No por
casualidad se trató de campañas en las que Brandt
se presentaba como candidato cabeza de fila, un político
que se granjeó la adrniración de Grass al defender
una postura política clara en las postrimerías de
la República de Weimar, a una edad a la que Grass era aún
un entusiasmado soldado de Hltler y creía en la guerra total
y en la victoria final. Habida cuenta de que Grass nunca había
sido socialista, el programa del partido convenido en Godesberg
(por el que el SPD pasó a ser un partido de masas en 1959)
fue una condición sine qua non para su participación
activa. Brandt fue quien llamó la atención de Grass
sobre el político Eduard Bernstein (1850-1932), quien era
tachado en sus propias filas de revisionista, había abjurado
ya hacia principios de siglo de la revolución y apostaba
por la evolución y una política de moderación
y de avance paulatino. Si se deseaba cambiar algo en la RFA, tras
la dimisión de Adenauer en 1963, si la meta era dar vida
a la democracia formal, debía realizarse un cambio de poder,
algo que únicamente podría hacerse realidad si el
SPD lograba deshacerse de la limitación que suponía
el obtener sólo un tercio de los votos por su condición
de partido obrero y encontrara seguidores entre la burguesía.
Ese fue el objetivo declarado de Grass en sus campañas electorales,
hacer que el SPD fuera una opción electoral para, a título
de ejemplo, los representantes de la burguesía culta. Por
ello se esforzó por que su compromiso encontrara un respaldo
más amplio; así es como se crean las iniciativas electorales
locales, en las que directores de escuelas, abogados y médicos
dan su apoyo al SPD y hacen campaña en su favor. En 1969
se alcanza el primer objetivo al lograr una estrecha mayoría
a favor de una coalición entre el SPD y el partido liberal.
Cuando en las legislativas de 1972 los votantes lo confirman a pie
de urna, Grass anuncia que se retira de ese tipo de campaña,
pues por un lado considera que las iniciativas electorales ya no
requieren su tutela ni el impulso que pudiera darles y, por otro,
Brandt parece curiosamente cansado, decepcionando ciertas expectativas
en materia de política interior que reivindicaban más
participación ciudadana. En 1974 y a raíz del caso
Guillaume, en el que un estrecho colaborador se destapó como
espía de los comunistas, Brandt presenta su dimisión.
Grass no apoyaría a ningún otro candidato de la misma
forma que a Brandt, que entretanto se contaba entre sus amigos personales.
Todas las demás actuaciones de apoyo al SPD y a candidatos
concretos serían más objetivas y puntuales.
Literatura y política
En un discurso que pronunció en 1966 en Princeton, EEUU,
Grass aún hizo una rigurosa distinción entre literatura
y política, entre poeta y patrocinador en campañas
electorales. Desde siempre había refutado una mezcla de ambas
esferas en el sentido propugnado por Sartre, según el concepto
de una "literatura comprometida y más aún la
literatura operativa de la Nueva Izquierda después de 1967:
El autor que desea meterse en política ha de abandonar el
escritorio y comparecer allí donde tiene lugar la política
en una democracia representativa como la de la RFA, esto es, en
las campañas electorales. En "Diario de un caracol",
publicado en 1972, el año en que participa por última
vez en una campaña antes de las legislativas, hace una retrospectiva
de la penúltima campaña de 1969 y ve la relación
del poeta Grass y la política con más flexibilidad.
En un bar muestra a dos jóvenes colegas, de actitud crítica,
tomando como ejemplo dos posavasos, cómo pueden alejarse
y acercarse, uno puede tapar al otro y viceversa y en algunos casos
pueden apoyarse mutuamente.
En la fase en que participa activamente en las campañas
electorales de 1965 a 1972, el posavasos político apoya al
literario. En 1966 se estrena "Los plebeyos ensayan la rebelión",
una obra de teatro que plantea de forma crítica el concepto
de un teatro político. Sin embargo, esta pieza es interpretada
erróneamente como obra política y recibe duras críticas.
La antología "Preguntas a fondo" de 1967contiene
un largo poema de protesta contra los poemas de protesta, con el
que Grass cae en descrédito entre los partidarios del poeta
alemán más popular de entonces, Erich Fried. En general,
ya no son los representantes de la vieja derecha sino los de la
nueva izquierda a quienes hostiga. En la novela "Anestesia
local", en la que trabaja a la sazón y que es publicada
en 1969, Grass ha de cambiar de frente en medio del trabajo. Originalmente
había planteado el tema de un general de Hitler, que pretende
por fin ganar las batallas de la II Guerra Mundial en un cajón
de arena, pero al final se convierte en una lucha contra el accionismo
violento de quienes se declaraban revolucionarios aunque eran de
buena cuna, cuyos remordimientos debido a los propios privilegios
llevan a la lucha de clases (que sólo conocen de los libros)
en nombre de un proletariado que desconocen personalmente (Y que
no existe ya de esa forma). En el ambiente "revolucionario"
que se respiraba entre los intelectuales alemanes, la obra de teatro
'Antes", que configura la parte central de la obra en prosa,
es un fracaso en toda la línea, mientras que poco después
la novela publicada cuando en EEUU se habían desatado las
protestas contra Vietnam tiene allí un enorme éxito.
El semanano "Time" dedica a Grass su editorial, refiriéndose
a él como un hombre "que con sus palabras llega a los
Jovenes" y como uno de los autores principales de Alemania
y del mundo entero.
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Los años setenta,
"El Rodaballo"
La retirada de Grass de la vida política en 1973 se debía
también a razones personales. En 1965 nació el último
de los hijos de su primer matrimonio, Bruno Thäddáus;
uno sus padrinos era el consejero berlinés de economía
y posterior ministro de Economía y Hacienda, Karl Schiller.
Ya la antología "Preguntas a fondo" documenta en
1967 los síntomas de crisis en el matrimonio, por mucho que
se aleje de lo autobiográfico, algo que Grass denominaría
más tarde "entendiendo el matrimonio como una estructura
de puente" o "desgaste de material". Para proteger
a los niños se divorcia de Anna sólo en 1978, a pesar
de que ambos cónyuges encontraran entretanto sendas parejas
nuevas. En 1973 Grass se muda con Veronika Schröter y sus dos
hijas de primeras nupcias, a un antiguo alcaide parroquias en Wewelsfleth
en la región del Bajo Elba. Mantiene una parte de la casa
de Berlín situada en la calle Niedstrasse como oficina. Grass
ya redactaba por aquel entonces un recetario narrativo anunciado
ya en "Diario de un caracol", un trabajo épico
sobre "el ser humano como animal que sabe cocinar". Su
mentalidad patriarcal habitual es puesta en tela de juicio por las
ansias de emancipación de su nueva mujer. Aparentemente,
la pareja no logra redefinir su relación; Veronika espera
un hijo que nace en verano de 1974, por lo que una y otra vez intentan
charlar, reconciliarse y comenzar de nuevo, pero no pueden salvar
el abismo que les separa. La prolongada crisis matrimonial da al
"Rodaballo" una dimensión completamente nueva:
El tradicional rol de la mujer como costurera y cocinera se amplía
para integrar su papel como amante, esposa, compañera; el
manuscrito, cada vez más voluminoso, se convierte en estudio
del rol del hombre y la mujer desde la Edad de piedra hasta la actualidad.
La estructura exterior la constituyen los nueve meses de un embarazo,
la interior, el cuento apuntado por Phllipp Otto Runge con el título
"Del pescador y su mujer", en el que un milagroso rodaballo
cumple los deseos cada vez más fantásticos de llsebill,
la mujer del héroe del cuento, hasta que finalmente quiere
ser Dios y vuelve a la pobreza de sus orígenes. Sólo
que Grass hace una versión más realista, en su momento
descartada por Runge, en la que el hombre, el héroe inmortal
del cuento, es quien alberga las ambiciones imposibles, llegando
casi a destruir la tierra, a la que contrapone el principio de la
mujer que protege, alimenta y da vida, que encarna un verdadero
progreso y no un esfuerzo inútil. De ahí que no sea
un libro sobre el movimiento feminista sino sobre las dificultades
que tiene un hombre marcado por las tradiciones con dicho movimiento
feminista, tal y como lo pone una crítica. En cualquier caso,
la crítica y el público en general lo acogen con entusiasmo,
convirtiéndose en un éxito mundial. Catorce años
después de "Años de perro" el poeta épico
Grass ha regresado, con más fuerza que nunca y sin pasar
desapercibido, algo que conservaría de ahí en adelante.
"La fama es algo que parece despertar las ganas de mear encima",
apuntaría Grass en 1972 con clarividencia en "Diario
de un caracol". Es una afirmación que se confirmaría
en los años siguientes una y otra vez; cuanto más
famoso se hacía Grass a escala internacional, tanto mayor
es esa necesidad de quienes le envidian, incluso parecería
que se incrementó en progresión matemática.
Durante la realización del "Rodaballo" de 1973
a 1977, Grass viaja con frecuencia con amigos escritores de Berlín
occidental a Berlín oriental, entre los que figuran Rolf
Haufs, Hans Christoph Buch, Christoph Meckel, Peter Schnelder y
Nicholas Born, donde celebran reuniones en las casas de Günter
Kunert, Hansjoachim Schádlich, Slbylle Hentschke, jurck Becker
o Sarah @rsch y tras proceder a un sorteo se leen extractos de las
respectivas obras como antes en el seno del Grupo 47, es decir,
los artesanos entre ellos, algo que aprecia mucho Grass. Los servicios
de la Seguridad estatal (Stasi) únicamente registran los
nombres de los asiduos; de ahí que figurara en el archivo
que Grass acudió a las últimas reuniones acompañado
de una mujer rubia y delgada: Ute Grunert, que a final de los años
setenta ayuda a Grass a salir de las crisis personales y con quien
contrae matrimonio en 1979.
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Günter Grass y las
artes gráficas
Después de diez años dedicados a actividades políticas
a partir de los años setenta, Grass vuelve de lleno a su
profesión original. En 1958 había abandonado la escultura
para escribir "El tambor de hojalata" y otras obras épicas,
aunque nunca había dejado de dibujar, como se pone de relieve
en las reproducciones contenidas en sus antologías líricas.
Entonces vuelve a dedicarse a las artes gráficas en la nueva
esfera privada por la que se caracteriza su vida después
de 1972. Al principio hace grabados, más tarde también
litografías y el público se percata de algo que únicamente
podía intuirse a partir de publicaciones puntuales de algunas
de sus obras: Las obras escritas de Grass, poemas, novelas u obras
de teatro, con frecuencia las inicia, acompaña y sigue con
dibujos y gráficas con los mismos motivos e imágenes,
formando toda una serie coherente de obras gráficas que acompañan
los textos. Esta evolución comienza cuando pasa a imprenta
"Diario de un caracol" en 1972 y Grass hace y publica
grabados de los caracoles del libro y continúa en 1974 con
trabajos gráficos previos al "Rodaballo" y en 1976
con la carpeta "Fui con Sophie a recoger setas", una obra
en la que dedica poemas y litografías al tema al que volverá
posteriormente en "El rodaballo". Incluso con más
detalle realiza en los años ochenta los trabajos gráficos
previos a "La ratesa" y a pesar del voluminoso bloque
épico denominado "Es cuento largo" puede constatarse
en los años noventa un incremento de obras en las que se
conjugan las diferentes artes, en las que imagen y texto, poesía
y prosa, acuarela y apunte con pincel conforman un todo.
"Encuentro en Telgte"
"El rodaballo" tuvo un efecto secundario que sorprendió
al propio Grass. La reunión que describe en el capítulo
"El cuarto mes" entre Martin Opitz, entrado en años,
y el joven Andreas Gryphius, que tiene lugar el 2 de septiembre
de 1636 en Danzig, algo factible por el lugar y la fecha en cuestión,
aunque no está documentada históricamente, dio a Grass
el chispazo de idear con motivo del 70 aniversario de Hans Werner
Richter en 1978 un encuentro, a imagen y semejanza de las reuniones
del Grupo 47, de los principales poetas del barroco celebrado en
1647 en Telgte. Grass había visitado ese enclave de peregrinaje
en Westfalia en una de sus giras electorales, un sitio cargado de
historia, entre Münster y Osnabrück, donde en 1647/48,
al finalizar la Guerra de los Treinta Años, los diplomáticos
prepararan un sinnúmero de tratados que se dieran en llamar
"La paz de Westfalia", que casi sin excepción provocaron
nuevos enfrentamientos bélicos. En ninguna de sus obras se
pone de manifiesto con más claridad que la disciplina mental
de Grass se basa en homologías estructurales (también
el hombre, como Sísifo, lleva a la cima una y otra vez rocas
que vuelven rodando y nunca quedan arriba). Así es como un
encuentro ficticio de poetas después de la guerra más
prolongada de Alemania puede ciertamente reflejar y anticipar la
situación de los escritores después de la guerra más
sangrienta. Mientras que los resultados de los regateos diplomáticos
ya han quedado obsoletos debido a nuevas guerras y acuerdos de paz
y el manifiesto político con el que los poetas pretenden
ejercer influencia sobre los acontecimientos en Münster y Osnabrück
se quema sin llegar a ser leído, su poesía se mantiene
viva y acababa de ser reunida en 1968 por el germanista de Goúnga,
Albrecht SchöSne, en una antología que sirve de principal
fuente de inspiración a Grass. Lo que creemos saber de la
Guerra de los treinta años, lo que por así decirlo
ha penetrado las mentes de los legos, se lo agradecemos a las novelas
picarescas de Grimmelshausen. Por esa razón, Grass hace que
la taberna que concibe ante la puerta de Telgte sea regentada por
la "Landstösrtzerin Courage" de Grimmelshausen. La
figura que aparece en la novela de un colega de aquella época
da refugio a los poetas reales en su encuentro ficticio.
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La adaptación
cinematográfica del "Tambor de hojalata", "Partos
mentales"
Mientras va cobrando forma y volumen el manuscrito sobre el encuentro
de los poetas barrocos (Grass había pensado originalmente
en un relato corto), el director de cine especializado en adaptaciones
literarias Volker Schlöndorff acomete el rodaje del "Tambor
de hojalata", veinte años después de su publicación.
Fue un proyecto que se había planificado con anterioridad,
pero sólo el productor Franz Seitz logró presentar
un proyecto que satisfaciera al autor. Grass cooperó en la
adaptación del guión y también estuvo presente
en una parte del rodaje; así nace una amistad entre el director
y el autor. Con un elenco magnífico, Schlöndorff logra
traducir de forma convincente la sintaxis del escritor a la óptica
de la cámara. Ningún lector del "Tambor de hojalata"
una vez vista la película podrá evitar sentirse fascinado
por ella; Charles Aznavour se convierte para él en Sigismund
Markus, Mario Adorf en Matzerath y Angela Winkler en su mujer Agnes
y al leer lo que dice Oskar recordará siempre la voz de David
Bennent. La película se estrena en 1979 en los cines y obtiene
un gran éxito. Le llueven los premios, entre ellos obtiene
en 1980 el ansiado "Academy Award", el Oscar a la mejor
película extranjera, siendo la primera vez que se concede
dicho premio a una película alemana.
En 1979, durante un viaje a China, Singapur, Manila y El Cairo
por encargo del Instituto Goethe, en que en una parte del mismo
el matrimonio Grass va acompañado de los Schlóndorff,
los hombres conciben otra película basada en un guión
original de Grass, quien a finales de octubre, inmediatamente después
de volver a casa, se pone manos a la obra. No obstante, el proyecto
fracasa y lo que se publica en verano de 1980 como libro es una
suerte de diario de trabajo en el que Grass, aparte del recuento
del viaje describe la concepción de su "novela de cine".
La historia de un matrimonio de maestros, que en 1980 repite el
viaje realizado por los Schlöndorff y los Grass un año
antes y que no sabe si traer un hijo a este mundo de superpoblación,
miseria, energía nuclear y ante la perspectiva de un inminente
gobierno de Strauss.
En general, "Partos mentales", cosecha muy malas críticas,
aun cuando john Irving, uno de los grandes admiradores de Grass,
eligiera precisamente esa "mezcla de libro científico,
relato y película nunca rodada" para escribir un profundo
ensayo sobre su autor preferido, dado que según él
en esa obra era posible echar una mirada al taller del autor, vedado
por lo demás a los de afuera. También Grass se siente
descontento con la obra, que si bien está escrita de forma
virtuosa carece del "contenido rebelde". De esta forma,
"Partos mentales" trajo consigo una ruptura. Por un lado
la obra sirve para probar técnicas decisivas para la narrativa
filmica y futurista de sus obras posteriores y demuestra el interés
de Grass por una visión global, por otro llevan a que el
autor se impusiera una prohibición de escribir, según
su propia afirmación, y volviera después de más
de veinte años a la escultura. Habrían de pasar tres
años para que volviera a intentar escribir y seis hasta su
próxima obra en prosa.
"La Ratesa"
A principios de los ochenta se radicaliza su posicionamiento político,
al defensor a capa y espada de la evolución le falta el tiempo
necesario para ella. La vertiginosa escalada nuclear que tiene lugar
en la pugna entre el Este y el Oeste, la catástrofe económica
en el Tercer Mundo, donde la pobreza se extiende con pasos de gigante,
la catástrofe ecológica con mares contaminados, la
atmósfera tóxica y los bosques talados o muertos hacen
que la "materia prima tiempo" sea cada vez más
escasa. Cuando en 1982 Grass es galardonado en Roma con el Premio
Antonio Feltrinelli a la prosa narrativa, su discurso de agradecimiento
se centra en el tema "La destrucción de la Humanidad
ha comenzado". La certeza de que la literatura ilustrativa
siempre ha acabado sobreviviendo a las dictaduras que intentaban
subyugarla; se pone en tela de juicio la "tasa de crecimiento
de la inmortalidad" cuando la Humanidad misma se destruye.
Con estas visiones pesimistas Grass vuelve paulatinamente a la literatura
a través de grabados en placas de barro o escritos en cerámica,
que luego pasa al horno con la escritura. Con gran minuciosidad
busca largamente una forma que le permita narrar el ocaso de la
Humanidad sin caer en la ciencia-ficción; el conocedor de
la Biblia y de teología encuentra el género del apocalipsis
en auge en los tiempos del judaísmo y el cristianismo y que
sólo sé
recogió parcialmente en los escritos canónicos: Dios
envía a uno de sus elegidos visiones del fin imparable. Con
dolores apocalípticos y signos cósmicos muere el malvado
León y nace uno nuevo y bondadoso; su choque provoca una
dislocación cósmica en la que incluso cambia la calidad
del tiempo. En la obra de Grass se trata de ratas hembras madres
de distintos clanes, que se condensan hasta llegar a una ratesa
simbólica, que envían al autor visiones del fin de
la Humanidad y del nacimiento de la rata Eón, a la que contrapone
toda una serie de historias para tratar de evitar el final.
Al publicarse el libro en 1986, los renombrados críticos
de los principales rotativos se precipitaron a criticarlo duramente.
Ninguno de ellos analiza el complicado entramado ni el género
escogido. Parece como si se deseara decapitar al portador de malas
noticias, al que reducen la obra, como si se tratara meramente de
un editorial. En "La ratesa" se puede observar por primera
vez el curioso fenómeno de que los críticos alemanes
se habitúan a tratarlo sin contemplaciones, como lo formularía
sorprendido un periodista luxemburgués, mientras que cada
nueva obra es elogiada por lectores entusiasmados y el nombre mundial
del autor va en continuo aumento. Este fenómeno no tiene
parangón, sólo podría compararse a lo sucedido
en las fases tardías de Goethe o de Thomas Mann, donde convivían
la fama internacional con la incomprensión desdeñosa
entre los "chicos de la prensa" de una Alemania provincial.
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La estancia en la india
Cuando tras la publicación de "La ratesa" Grass
hace realidad el plan que albergara desde su primera visita a la
India en 1975 de permanecer durante un tiempo considerable en el
subcontinente, esa decisión es interpretada acto seguido
por la prensa y por los críticos, que deberían conocerle
mejor, como huida de los desagradecidos alemanes. En cambio, lo
que pretendía Grass era enfrentarse al contraste entre ricos
y pobres en el resto del mundo, tan claramente dividido entre Norte
y Sur, allí donde tiene lugar la confrontación, en
Calcuta, que precisamente por esa razón considera la capital
secreta del mundo. Como dijera un crítico, Grass volvía
a sus raíces: se expone a la miseria, dibujando como si se
le fuera la vida en ello, cuando le faltan palabras para describirla
en su diario. Con una compañía de teatro bengalesa
ensaya su obra sobre los plebeyos, cuenta a obreras indias de la
industria tabacalera, que han de trabajar en condiciones completamente
insalubres, los inicios del movimiento obrero en el capitalismo
temprano alemán, en particular, poniendo como ejemplo los
trabajadores de las tabacaleras. Además, apoya un proyecto
escolar para los hijos de los más pobres, los habitantes
de los suburbios en los vertederos de basura, que sobreviven gracias
a los residuos de la ciudad de Calcuta. Cabe mencionar que el matrimonio
no vive en el barrio alto de los diplomáticos o protegido
en un complejo hotelero internacional, sino a la usanza de la clase
media india. Debido al mal estado psíquico y físico
de Ute Grass han de abandonar la India a principios de 1987 - "Se
debe al clima, la miseria, la indiferencia y porque no puedo hacer
nada en su contra".
De los apuntes tomados en la India, los innumerables esbozos y
los dibujos que hiciera allí mismo o posteriormente en Alemania
e inspirado en un poema de doce partes, cuya primera versión
ya fuera concebida en Calcuta, Grass compone el libro "Sacar
la lengua", publicado en otoño de 1988 y que aúna
todas las disciplinas que domina el autor. La enumeración
de los libros que se llevó a la India, desde Lichtenberg
hasta Chargaff pasando por Schopenhauer, pone de relieve que Grass
viajó intencionadamente como europeo ilustrado, que no desea
encubrir las penurias mejorables desde una relatividad multicultural.
El libro gira en torno a la diosa Kali, la omnipresente diosa negra
de la destrucción, que siguió los pasos de la "cocinera
negra" del "Tambor de hojalata" así como de
la melancolía elevada a figura humana. Es representada sacando
la lengua, un símbolo de vergüenza, por sus ansias destructivas.
A ella es a quien el libro debe su título "Sacar la
lengua", como señal de vergüenza, por compartir
la responsa-bilidad por un mundo que se permite la miseria de Calcuta.
No revelado a los primeros lectores, el libro contiene ya el germen
de "Es cuento largo". Grass lleva consigo un ejemplar
aún sin publicar de la obra "Tallhover" de Hans
joachim Schádlich y apunta al final, donde Schádlich
hace que el eterno soplón se suicide: "Escribiré
a Schádlich que no, Tallhover no puede morir" y continúa
imaginando la figura: "Tallhover, inmortal, vive ahora en el
Oeste, introduce nuevos métodos de espionaje, se convierte
en inspector de búsqueda por rastreo..." De la metonimia
coloquial "Ute se había llevado sobre todo obras, de
Fontane a la India" se deriva la idea de concebir la figura
de Fontane como acompañante real, resultan conversaciones
sobre la rebelión india, que Fontane presenciaría
en Inglaterra. Tallhover, eterno, y Fontane, a quien Thomas Mann
denominara "el inmortal" en uno de sus ensayos, se salieron
de sus respectivos textos, son de carne y hueso y están a
disposición del autor, lo único que falta es la trama.
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La caída del Muro
y la unificación: "Es cuento largo"
Tan sorprendente para Grass como para todos los políticos
y expertos en el Este y en el Oeste, el régimen comunista,
el imperio ruso que parecía erguirse sobre cimientos de hormigón,
empieza a tambalearse; el acontecimiento más espectacular
de este temblor, que afecta a casi una tercera parte del mundo,
es en 1989 la caída del "muro", la frontera de
la muerte entre las dos Alemanias. Cuando se iniciaron los cambios,
Grass se hallaba en la meseta central de la República Federal
y de la RDA, a fin de dibujar "madera muerta", los bosques
en vías de extinción y su muerte en las dos Alemanias
con independencia de los sistemas políticos, que ya desde
hacía mucho tiempo habían desaparecido de las noticias
de actualidad y a los que se restaba importancia en los informes
oficiales sobre los daños ocurridos en la silvicultura.
Grass siempre consideró la caída del muro como un
golpe de suerte. Alemania se convirtió en el principal beneficiario
de las reformas introducidas por Gorbatschow y propiciadas, en su
opinión, por la Primavera de Praga, el
Sindicato Solidaridad de Polonia, las conferencias de Helsinki y
la política de acercamiento al Este instrumentada por Brandt.
Hable a cuenta de que Grass, a diferencia de la mayoría de
los escritores de su época, nunca coqueteó con el
socialismo, tampoco se perdió en elogios sobre la RDA. Sólo
en un artículo necrológico se refiere en términos
positivos a que se despidiera sin derramamientos de sangre, que
a ningún funcionario, ministro ni militar se le ocurriera
la idea de utilizar el ejército o la policía populares
en contra del pueblo.
Sus duras críticas, como diría una década
después él mismo, con frecuencia demasiado duras,
con relación a la forma en que se llevó a cabo la
unificación se debían a tres razones. En primer lugar,
Grass una y otra vez está allí en la mejor de las
compañías, junto a Goethe y a Tomas Mann, sintió
desconfianza de los alemanes. Incluso en su libro más reciente,
"Mi siglo", pone en evidencia en qué medida "su"
siglo fue el siglo de Alemania, cuántas páginas negativas
de la historia del siglo fueron escritas por este pueblo en el corazón
de Europa. La segunda razón residía en la repetición
de un error, que ya como joven escritor había planteado en
sus novelas "El tambor de hojalata" y "Años
de perro": Una vez más las reformas indispensables después
de décadas de una dictadura criminal fueron concebidas en
primera instancia como reforma monetaria. Al criticar la unificación,
Grass se sirve de las palabras textuales de su crítica de
la política en la primera fase de la posguerra. Y la tercera
razón era precisamente esa eliminación, ansiada por
todos, de cuarenta años de vida y de rendimiento alcanzado
en difíciles circunstancias, con la invasión del marco
alemán. Los 41 años no deberían haber existido,
los cinco nuevos Lánder debían recibir la oportunidad
histórica de volver a comenzar por así decir con la:
reforma monetaria de 1948. Mientras que Grass es blanco de golpe
tras golpe en la prensa por sus afirmaciones, en la sección
de economía del mismo periódico se leería la
misma crítica pero mucho más aguda poco después
y más adelante también en la sección de política,
a raíz de la sorprendente victoria electoral del partido
PDS.
Una abundante trama que le brinda la Historia para las "inmortales"
figuras de TaIlhover y Fontane, concebidas ya en 1986. Antes de
estructurar en profundidad su novela histórica situada en
los días de la unificación, intercala un estudio satírico.
En la narración "Malos presagios" trata los temas
que le ocupan de forma ligera y satírica como, por ejemplo,
el traslado de la frontera del marco al río Oder, la apropiación
pacífica de tierras en nombre de los muertos, la fusión
de los países europeos en el crisol internacional de los
ejecutivos materialistas. Cuatro décadas de trabajo épico
le enseñaron a no repetir el error que cometiera en 1960,
es decir, publicar vanas grandes obras en sucesión, sino
relajar los músculos entre un trabajo y otro dedicándose
a obras de menor envergadura. Con esta obra regresa por primera
vez a su ciudad natal, Danzig/Gdansk, en la que se sitúan
también "El rodaballo" y "La ratesa".
Grass, como tantas veces antes, ya había elaborado toda
una serie de motivos, escenas, incluso capítulos para su
novela de Berlín, cuando de pronto da con la posición
narrativa que ya se trasluce en la primera frase de sus obras: "Nosotros
los encargados del archivo... " Un grupo sin nombre ni rostros
de narradores del archivo de Fontane en Potsdam investiga la vida
de Theo Wuttke, altas Fonty, ya que para ellos encarna al "inmortal"
(en toda la novela no se menciona explícitamente a Fontane),
dando así sentido a su "existencia de esclavos de las
notas a pie de página". Fonty nació exactamente
cien años después que Fontane, en el mismo lugar,
NeuRuppin, vive una parodia de la vida de aquél en el siglo
XX, y con frecuencia se desdibujan las líneas que le separan
de su original. A su lado está el personaje Tallhover concebido
por Schádlich, alias Hoftaller, el eterno soplón,
que en su vida actual es oficial del Servicio de Seguridad estatal
(Stasi) encargado del colaborador inoficial Wuttke. De ese modo,
la unificación y los acontecimientos que la precedieron,
la revolución del 48 y la unificación del Reich de
1871, son examinados desde la óptica de una "existencia
truncada", que sobrevivió el sistema al precio de eventuales
servicios de espía y de un insignificante agente de la Stasi
que en definitiva también fracasó. Todo es narrado
por unos intelectuales que habían terminado por aceptar el
sistema que ahora les ofrecía una salida, aunque de momento
en peligro. En varias ocasiones, Grass hizo hincapié en que
únicamente de esta forma es posible hacer poesía histórica,
"desde la perspectiva de los perdedores y culpables".
En efecto, la novela histórica en la literatura universal
desde el "Götz" de Goethe hasta "Lo que el viento
se llevó" de Margaret Mitchell, pasando por las novelas
"Waverley" de Scott, nunca se escribieron desde la óptica
de los vencedores, sin que por eso se supusiera que Goethe deseara
que volvieran los caballeros bandidos ni Mitchell la esclavitud.
Pero precisamente eso sucedió en el caso de Grass. Con pocas
excepciones, los críticos de los principales periódicos
no analizaron el complejo entramado interrelacionado, fruto de muchos
años de intenso trabajo. El profundo abismo que separa al
autor de la mayoría de sus críticos, que pudo observarse
por primera vez al publicarse "La ratesa", va en aumento,
hasta culminar en el famoso fotomontaje que apareciera en la portada
de la revista "Spiegel", en el que el renombrado crítico
Marcel Reich-Ranicki rompe literalmente el libro en
dos, un hecho que un rotativo británico tachara de "La
noche de los cristales rotos de(1) Reich". Sin embargo, de
lo que no se Percataron en el Oeste era la buena acogida que tuvo
la obra en el Este, donde se elogió precisamente la defensa
de "quienes no pueden verse como los beneficiados de la unificación",
como lo explicara el germanista Klaus Pezold de Leipzig. Y la fama
mundial de Grass sigue creciendo, un año después de
la publicación de "Es cuento largo" obtiene el
galardón cultural más significativo de Dinamarca,
el premio Sonning, en 1999 como primer autor en lengua no española
recibe el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.
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"Hallazgos para
los que no leen", "Mi siglo"
Aun cuando en el caso de "Es en cuento largo" Grass se
sintiera muy seguro de su capacidad como escritor, artista e historiador
y no le afectaran demasiado las críticas, dado que ni siquiera
se referían a estos aspectos, es muy probable que esa malinterpretación
de su undécima obra épica, tras cuarenta años
de trabajo como poeta, le hiriera profundamente. La cantidad de
críticas negativas le hicieron "efecto", como diría
él mismo en términos de boxeo: "A los periodistas
deportivos, que creían observarme en el ring, admitiré
que estaba herido... "
Grass, que desde siempre había sentido la imperiosa necesidad
de alternar las disciplinas artísticas, se retira al tradicional
refugio alemán, y en los bosques que rodean la localidad
de Behlendorf cerca de Lübeck, donde reside a la sazón,
empieza a pintar con acuarelas, como en sus tiempos de estudiante.
Aparte de imágenes de árboles aparecen poco a poco
"hallazgos", objetos de su entorno, a los que añadiría
versos cortos escritos con pincel; la amplitud del "cuento
largo" se restringe al escritorio, la casa, el taller y el
terreno; tras las diástola del panorama histórico
en la novela siguen los sístoles de lo privado e íntimo,
"todo estaba al alcance de la mano", como resumiría
el propio Grass los temas elegidos.
"Es muy posible que en 'Hallazgos' se aborden temas que conducen
a otras cosas", afirmó Grass con motivo de la publicación
del libro en 1997. Una consecuencia de "Hallazgos" fue
"Mi siglo", no en lo relativo a temas individuales, sino
a la estructura global de la obra. El diario hecho con acuarelas
se convirtió en un anuario, un "centannone", un
diario centenario, con cien relatos y novelas, y las acuarelas marcan
para cada año los motivos y símbolos principales.
Entretanto, Grass gozaba de un renombre internacional; en 1999 se
publicaron traducciones de "Mi siglo" en China, Dinamarca,
Finlandia, Francia, Grecia, Italia, Corea del Sur, Países
Bajos, Noruega, Portugal, Suecia, España, Chequia, Hungría
y EEUU. Ya se habían acordado las adaptaciones al árabe,
búlgaro, hebreo, hindú, japonés, catalán,
croata, lituano, malasio, macedonia, persa, rumano, ruso y turco.
El último Premio Nobel de este siglo distingue a Günter
Grass, "porque ha dibujado la olvidada faz de la Historia en
fábulas grotescas y satíricas". Y, ¡quién
mejor que este autor muy alemán podría haberlo hecho
al final de este siglo, un autor que en su juventud vivió
las repercusiones de la I Guerra Mundial en su patria, que tenía
la edad justa para convertirse en verdugo y testigo de la 11 Guerra
Mundial, cuyo talento para hilar fábulas grotescas casi le
obligaba a evitar que esa Historia que presenciara no cayera en
el olvido!
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Cronología
de Günter Grass
1927 Günter Grass nace el 16 de octubre en el
barrio de Langfuhr, Danzig. Hijo de propietarios de una pequeña
tienda de ultramarinos
1933-44 Escuela primaria y secundaria en Danzig
1944-46 Auxiliar de artillería antiaérea,
servicio de trabajo, soldado, prisionero de guerra
1946 Puesta en libertad, trabajos en el campo y en una mina
de potasa
1947-48 Aprende el oficio de cantero y marmolista en Düsseldorf
1948-52 Estudios de Artes Gráficas y Plásticas
en la Academia de Artes de Düsseldorf con los profesores Otto
Pankok y Sepp Mages
1953-56 Estudios de Escultura con el profesor Karl Hartung
en la Escuela Superior de Bellas Artes de Berlín
1954 Contrae matrimonio con la suiza Anna Schwarz
1955 Tercer premio en el concurso de poesía de la
emisora de radio Süddeutscher Rundfunk. Primera lectura ante
a la sociedad literaria Grupo 47
1957 "Las ventajas de las gallinas galgas". Traslado
a París
1957 Nacen sus hijos Franz y Raoul
1958 Premio del Círculo cultural de la Asociación
Federal de la Industria Alemana. Premio del Grupo 47 por la lectura
de "El tambor de hojalata"
1959 "El tambor de hojalata"
1960 Retorno a Berlín. "Empalme de vías"
(poemas)
1961 Nace su hija Laura. "El gato y el ratón".
Primera participación de apoyo a Willy Brandt en campaña
electoral
1962 Premio francés de Literatura "Le meilleur
livre étranger" por "El tambor de hojalata"
1963 "Años de perro"
1965 Nace su hijo Bruno Thaddáus. Campaña
electoral para el SPD en las legislativas.
Premio Georg Büchner. Doctor honoris causa por el Kenyon College,
EEUTJ
1966 "Los plebeyos ensayan la rebelión"
1967 "Preguntas a fondo" (poemas). Premio Fontane
1968 "Discurso sobre lo sobreentendido" (discurso
político y comentarios)
1969 "Anestesia local", 'Antes". Campaña
electoral para el SPD
1970 "Obras de teatro" (Obras completas de sus
dramas). Viaje a Varsovia con Willy Brandt
1971 "Antología lírica"
1972 "Diario de un caracol". Participación
en la campaña electoral del SPD en las legislativas
1973 "En honor a María" (poema con fotografías)
1974 Nace su hija Helene. "El ciudadano y su voz"
(discursos políticos y comentarios)
1976 "Me fui con Sophie a recoger setas" (poemas
y litografías). Doctor honoris causa por la Universidad de
Harvard, EEUU
1977 "El rodaballo", Premio Internazionale Mondello,
Patermo
1978 Premio internacional de Literatura, Viareggio. Medalla
Alexander Majkowski, Danzig
1979 Contrae matrimonio con Ute Grunert. "Encuentro
en Telgte". La película "El tambor de hojalata",
dirigida por Volker Schlóndorff, obtiene, entre otros, la
Copa de Oro del Premio Federal de Cine, la Palma de Oro del Festival
de Cannes y el Academy Award "Oscar" a la mejor película
extranjera (1980)
1980 "Patos mentales o los alemanes se extinguen"
1983 "Ay, rodaballo, tu cuento termina mal" (poemas).
Es elegido presidente de la Academia de Bellas Artes de Berlín
(hasta 1986)
1986 "La ratesa". Estancia en Calcuta de agosto
de 1986 a enero de 1987
1987 Publicación de las obras completas en diez tomos
con motivo de su 60 aniversario
1988 "Sacar la lengua"
1990 "Madera muerta". "Compensación
alemana de cargas". Le invitan a dar conferencias de poesía
en la Universidad de Francfort sobre el tema "Escribir después
de Auschwitz". Doctor honoris causa por la Universidad de Poznán
1991 "Cuatro décadas. Un informe de taller"
1992 "Malos presagios"
1993 "Paisaje en noviembre" (poemas). Doctor honoris
causa por la Universidad de Gdansk. Es nombrado ciudadano de honor
de su ciudad natal Gdansk
1994 Gran Premio de Literatura de la Academia Bávara
de Bellas Artes
1995 "Es cuento largo"
1996 Premio Sonning, Dinamarca. Premio Thomas Mano de la
ciudad de Lübeck
1997 "Hallazgos para no lectores"
1999 "Mi siglo' (Edición de lectura y edición
de gran formato con acuarelas). Premio Príncipe de Asturias
de las Letras, España. Premio Nobel de Literatura
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